Maquetas impresas en 3D, aunque no entren en la impresora
Una maqueta hecha a mano se lleva noches enteras de cartón, cúter y pegamento, y el resultado depende del pulso. Impresa en 3D sale igual a como la modelaste, y las piezas repetidas —ventanas, columnas, árboles— salen todas idénticas sin trabajo extra.
El tamaño de la impresora no es el límite
Es la pregunta que siempre aparece: «¿y si mi proyecto es más grande que la máquina?». Se corta el modelo en partes, se imprime cada una y después se ensambla. Bien planificado, los cortes caen donde el modelo ya tiene una junta natural —el borde de un muro, el cambio de nivel— y no se notan en la maqueta terminada.
Para qué se suele pedir
- —Proyectos de arquitectura para presentar a un cliente o a un jurado
- —Entregas universitarias de arquitectura e ingeniería
- —Volúmenes de terreno, cortes y modelos de estudio
- —Piezas sueltas para completar una maqueta hecha a mano
Qué necesitamos y qué conviene decidir antes
Si ya tienes el modelo hecho, mándalo y lo revisamos. Si lo que tienes son planos, se puede modelar desde ahí. Lo que sí conviene tener claro desde el principio es a qué escala la quieres: la escala manda sobre todo lo demás, porque decide cuánto material gasta, cuánto tarda y qué detalle sobrevive. Un detalle demasiado fino a escala chica simplemente no se imprime.
Si la maqueta va a estar en una presentación, considera el acabado y el ensamblado dentro del presupuesto: en una maqueta se mira de cerca, y ahí sí se notan las marcas de capa.
Cuéntanos tu proyecto y su escala
Con el modelo o los planos vemos cómo conviene dividirla y qué implica.
Consultar por WhatsAppLas maquetas por partes se ensamblan y se acaban a mano: mira el postprocesado